miércoles, 26 de diciembre de 2012
Los mitos de la hipertensión
viernes, 3 de diciembre de 2010
Leche contra la hipertensión arterial
El proceso es similar al que tiene lugar durante la digestión de la leche en el estómago y en la fabricación del queso. Por tanto, los péptidos identificados pueden encontrarse en productos de consumo habitual, aunque su concentración es insuficiente para tener algún efecto antihipertensivo.
Para comprobar la eficacia de Lowpept, se realizó un ensayo clínico en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid con voluntarios hipertensos que durante seis semanas tomaron un yogur diario.
En los 34 sujetos que consumieron yogures con Lowpept, la presión arterial sistólica media disminuyó de 154 mmHg a 139 mmHg, lo que les situó fuera de la categoría de hipertensos, catalogada a partir de los 140 mmHg. Mientras, el grupo de hipertensos que consumieron yogures con placebo no experimentó ninguna evolución significativa.
Un mes después de finalizar el tratamiento se volvió a medir la tensión de los voluntarios. En aquellos sometidos al ingrediente, la tensión sistólica había vuelto aumentar hasta una media de 147 mmHg.
También se evaluaron los efectos del Lowpept en 44 voluntarios con valores de presión normales. Tras seis semanas ingiriendo un yogur diario no apareció ninguna variación importante en su presión arterial ni tampoco un mes después de abandonar el tratamiento.
Asimismo, la inocuidad de Lowpept fue evaluada en animales, los cuales llegaron a ingerir hasta dos gramos del ingrediente por cada kilogramo de su peso. Según la investigadora del CSIC responsable del trabajo, Isidra Recio, "no se llegó a detectar que ninguna dosis tóxica en los animales sometidos al tratamiento".
Fuente: Instituto Tomás Pascual Sanz