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lunes, 15 de septiembre de 2014

Saltarse la merienda puede producir una pérdida en el rendimiento académico y deportivo del niño

A la merienda no se le ha otorgado la relevancia que tiene dentro de la dieta equilibrada, sin embargo es una comida tan importante como lo puede ser el desayuno, según un estudio realizado por pediatras del Hospital Rey Juan Carlos de Madrid, que demuestra que suprimir su ingesta puede producir una pérdida en el rendimiento académico del niño a la hora de hacer las tareas escolares y en el rendimiento deportivo.
El estudio 'Hábitos de merienda en escolares de nuestro medio' (Estudio HABIMER), elaborado en junio de este año, destaca además que saltarse la merienda también puede implicar un riesgo adicional de obesidad, por lo que recomienda que suponga el 15 por ciento de la distribución dietética del día.
"La importancia de crear unos buenos hábitos alimentarios en la infancia, ya que, posteriormente, serán difíciles de cambiar, por lo que merece la pena hacer el máximo esfuerzo educativo a estas edades con el fin de inculcar unos hábitos alimentarios y de vida saludables", ha añadido.
Según el estudio HABIMER el pan cobra una gran importancia a la hora de la merienda: el 69% de la muestra de niños entre 6 y 12 años tomaron sándwich y tostadas y el 60% consumieron bocadillos en los últimos tres días. Además, se aconseja acompañar el pan con embutido bajo en grasa o jamón serrano que es una combinación ideal para una merienda llena de energía.
Por otra parte, el estudio destaca que los hábitos adquiridos en la edad escolar son el ejemplo que se reproducirá en la edad adulta, por lo que es importante enseñar a los más pequeños a merendar de forma saludable,de manera que aporte la energía necesaria para pasar la tarde de forma activa hasta la hora de la cena.
Tomado de: infosalus.com

miércoles, 4 de junio de 2014

Consejos en la mesa para que su hij@ coma saludable

  • - Los niños deben estar en una correcta postura, no tumbados en un sofá abriendo la boca sin enterarse de lo que comen o frente a la televisión. No deben estar cansados ni con sueño. El ambiente deberá ser relajado, sin prisas, nervios ni tensiones.
  • - Para aprender a comer hay que mantener una cierta disciplina en las formas de convivencia – relaciones en la mesa, uso de cubiertos-, una valoración del ritmo de consumo de los niños en términos de tiempo, evitando forzar a los más lentos. El acto de comer debe ser grato, educativo y reparador. Aprender a comer adecuadamente es una necesidad para mantener la salud y la buena convivencia.
  • - Tocar, jugar con la comida es una necesidad para los niños y constituye la mejor manera de aprender. Necesitan practicar. Las habilidades no se adquieren de golpe, sino de forma progresiva, después de varios intentos. Deje que su hijo coma solo si ya es capaz de hacerlo, aunque ensucie.
  • - Los padres tratarán de razonarles la importancia de lo que comen y evitarán ser arbitrarios, permitiéndoles en ocasiones lo que otras veces no toleran, en función de su propio cansancio o humor.
  • - Los niños deben aprender que, aunque les guste una comida, no pueden tomar todo lo que les apetezca, dejando en el plato el alimento que les gusta menos.
  • - El mejor premio para un niño es la atención sincera de un adulto, que le dedica tiempo, un cuento, una broma o un juego. No premiar con dulces y chucherías, por el buen comportamiento ni tampoco regañar, gritar, castigar o amenazar para que coma. Es importante elogiar cualquier cosa que haga bien. Procure pedir las cosas con un tono de voz amable, utilizando “por favor” y “gracias”. Trate a su hijo con el respeto con el que le gusta que le traten a usted.
Tomado de: codinan.org

viernes, 25 de mayo de 2012

Enseñar a comer es enseñar a crecer



Es bien sabido que un niño obeso con toda probabilidad se convertirá en un adulto obeso. Por eso, es muy importante que desde las edades más tempranas se asienten las bases de una buena alimentación. 

Los hábitos alimentarios y los patrones de ingesta comienzan a establecerse en los primeros años de la niñez, a partir del segundo, y están consolidados antes de finalizar la primera década de la vida, persistiendo en gran parte en la edad adulta. 

A partir del segundo año de vida, es cuando la familia tiene progresivamente más protagonismo en el diseño de su dieta y en su conducta alimentaria, lo que puede resultar beneficioso, pero también puede suponer un riesgo para la salud nutricional del niño.

Durante las primeras etapas de la escolarización, el niño expresa sus sentimientos de autonomía y trata de establecer su independencia, bien con el rechazo de algunos alimentos que antes le gustaban o insistiendo en comer únicamente una comida o un plato determinado. Las preferencias y aversiones del niño por ciertas comidas se configuran en gran parte en esta etapa de la vida.

Puesto que en la infancia se configuran los hábitos y preferencias alimentarias de cada uno, es importante establecer lo más pronto posible unos hábitos dietéticos que aseguren una ingesta rica y variada de alimentos con distintos nutrientes, texturas, colores y sabores, que le permitan una adecuada nutrición y un óptimo crecimiento, además de adquirir progresivamente preferencias alimentarias y una apropiada capacidad de selección. 

"Esta entrada participa en la 1ª Edición del Carnaval de Nutrición"

Referencia: Tojo Sierra R, Leis Trabazo R. Nutrición del niño en la edad preescolar y escolar. En: Gil Hernández A. Tratado de Nutrición. Tomo III. CD-ROM. 327-365.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Cirujanos pediátricos advierten del riesgo de asfixia que pueden provocar los frutos secos en menores de tres años


Cirujanos pediátricos del Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia han advertido del peligro que entraña para los niños menores de tres años comer frutos secos, ya que su reducido tamaño puede causar asfixia o infecciones pulmonares si se queda alojado en el sistema respiratorio.

Los frutos secos, utilizados en la elaboración de muchos dulces navideños, no pueden ser tragados correctamente por los niños pequeños puesto que no tienen adecuadamente maduro el aparato deglutor, según ha informado la Generalitat en un comunicado.

"Para ellos es muy fácil que pequeños fragmentos de frutos secos y otros objetos menores de tres centímetros pasen a la vía respiratoria, obstruyendo la entrada del aire y provocando procesos infecciosos o incluso la muerte", ha explicado el doctor del Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital La Fe, Carlos Gutiérrez.

De hecho, la aspiración de cuerpos extraños es la segunda causa de fallecimiento en niños de uno a tres años en el ámbito doméstico, por detrás de los accidentes de tráfico.

El doctor Gutiérrez ha instado a los padres y tutores a tener en cuenta la "regla del tres: prohibido dar objetos de menos de tres centímetros a menores de tres años". Asimismo, ha indicado que los frutos secos resultan "especialmente peligrosos" por ajustarse en su mayoría a este tamaño, sin embargo ha destacado que son igualmente perjudiciales todos los objetos que puedan ser aspirados con facilidad debido a sus reducidas dimensiones, como pueden ser pequeños juguetes.

No obstante, ha señalado que "en los juguetes pequeños está debidamente etiquetada su potencial peligrosidad, pero hay una total carencia de información en los envases de frutos secos, que de incluirse ayudaría en gran medida a evitar estos accidentes". Los especialistas abogan así por advertir en el etiquetado de los paquetes de frutos secos sobre las restricciones del producto para determinados grupos de edad.

El servicio de Cirugía Pediátrica de La Fe, dirigido por el doctor Carlos García-Sala, atiende al cabo del año a unos 50 niños con cuerpos extraños alojados en el pulmón y las vías respiratorias, cuyo método de extracción pasa por un delicado procedimiento quirúrgico.

Los especialistas del servicio insisten en la necesidad de concienciar a la población y a las autoridades correspondientes sobre el riesgo que implican para los más pequeños los frutos secos y otros objetos de tamaño similar, advertencia que trasladan especialmente a los colegios y escuelas infantiles que celebran antes de las vacaciones de Navidad la "Fiesta de la Castañera" o de los frutos secos, en la que aprenden a conocer estos productos.

jueves, 6 de octubre de 2011

10 consejos de "El Estirón"

Antena 3 mediante su programa El Estirón pretende prevenir la obesidad de los más pequeños de la casa. Considera fundamental el ejemplo que los padres dan a sus hijos.

A continuación detallo algunas de las recomendaciones que aparecen en su web para llevar una vida sana y activa con el objetivo de evitar problemas de sobrepeso infantil.

- La fruta es una buena opción para llevar a la hora del recreo. Trocéala y llévala en una pequeña tartera para que no se oxide o cométela a mordiscos después de lavarla. 

- Hidratarse a menudo. La sed es una señal de alarma para indicar que tu cuerpo comienza a deshidratarse. Bebe con regularidad incluso aunque no tengas sed.

- La guarnición de los platos principales no ha de limitarse a las clásicas patatas fritas. Asadas o al vapor son más sanas. Las ensaladas, las verduras o el arroz también pueden alternarse en este lugar.

- Las carnes magras, el pescado y las legumbres han de rotar con frecuencia en la planificación del menú. Si una semana hay que repetir es mejor que la repetición sea de pescado y de legumbres que de carne.

- Come cinco veces al día, a ser posible cada tres horas. No saltarse comidas. Esta pauta ayuda a ingerir las cantidades adecuadas a lo largo del día, evita los atracones y es beneficioso para mantener los niveles de glucosa en sangre bajo control.

- Las golosinas no deben emplearse para entretener al niño, premiarle o estimularle. Intenta que su consumo sea ocasional.

- El desayuno es una comida fundamental. Es preferible que el niño desayune en casa y que se tome el tiempo necesario para tomar en él algo de fruta o zumo, proteínas como fiambre de pechuga de pavo o jamón cocido, lácteos y cereales. 

- Haz que el niño participe en el diseño de menús al hacer la compra, por ejemplo. Es un buen momento para destacar las bondades de seguir una dieta variada y los beneficios de alimentarse correctamente.

- Enseñar a los niños la importancia de huir del sedentarismo. En este sentido es más útil resaltar los beneficios que obtendrá a corto plazo, tendrá un cuerpo más atlético, podrá correr más y cansarse menos.

- Igual que ocurre con los adultos, los niños pueden estar desganados, encontrarse indispuestos o no tener hambre en una ocasión puntual. Si este hecho es ocasional no hay que darle importancia. La alimentación ha de ser agradable, no una experiencia traumática. 

Fuente: antena3.com