Páginas

lunes, 21 de abril de 2014

Libro: Fisiología del Ejercicio


En la entrada de hoy comentaré mi opinión acerca de un libro el cual he tenido la oportunidad de conocer gracias a la Editorial Médica Panamericana.

"Fisiología del ejercicio" es un manual cuyo contenido es más específico para titulados en Ciencias de la Actividad Física y en Medicina del Deporte pero que resulta también de gran utilidad a los dietistas-nutricionistas que, como yo, se dedican al ámbito deportivo. Este compendio te permite profundizar la nutrición desde el punto de vista fisiológico.

Los autores de este libro son los profesores José López Chicharro y Almudena Fernández Vaquero, dos grandes especialistas con una amplia y reconocida trayectoria en la materia. Además, han contado en sus capítulos con diversos colaboradores de un alto nivel científico y de docencia.

La tercera edición de Fisiología del Ejercicio contiene 1005 páginas distribuidas en 11 temas con diferentes capítulos cada una. Esta estructura te permite encontrar de una forma rápida y fácil el apartado que necesitas en cada momento.

Además, se puede diferenciar tres grandes apartados en esta edición. En la primera tratan de explicar el funcionamiento del organismo y sus adaptaciones durante la actividad física. En la segunda, pasan a profundizar los aspectos fisiológicos del ejercicio con el fin de mejorar el rendimiento deportivo y en la última, muestran la fisiología del ejercicio como herramienta de diagnóstico y como modalidad terapéutica en el ámbito clínico.

Por mi formación, los apartados más interesantes que he encontrado son los que muestro a continuación:
  • II.- Fuentes Energéticas en el Ejercicio. 
  • VI.- Capacidad Funcional Aeróbica y Anaeróbica. 
  • VII.- Respuestas y Adaptaciones de Sistemas Funcionales. 
  • X.- Fatiga, Ayudas Ergogénicas y Rendimiento Deportivo.
  • XI.- Fisiología del Ejercicio Clínica.

Quizás, el único aspecto que he echado en falta como dietista-nutricionista, es un capítulo dedicado a cómo afecta el ejercicio al proceso fisiológico de la nutrición. Resulta interesante conocer cómo afecta la práctica de deporte a la digestión y absorción de nutrientes para que de esta forma, se pueda adaptar la alimentación más adecuada en los momentos de entrenamiento y competición.

Para finalizar, considero que la tercera edición de Fisiología del Ejercicio es un manual que, sin duda, puede servir de gran utilidad a todo aquel que se dedique al ámbito deportivo.

martes, 25 de marzo de 2014

II Taller: Cocina y Nutrición


Después de la buena acogida que tuvo el taller "Cocina y Nutrición", Antonio Abad García González (Profesor de Cocina) y Pablo A. López Cáceres (Dietista-Nutricionista) comienzan esta semana la segunda la segunda edición de este curso.

Este taller está englobado dentro del programa de actividades de primavera que organiza la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Trigueros y su objetivo principal es llevar a cabo un curso de cocina saludable, apetecible, económica y fácil de preparar en el que se integren ambas disciplinas.

El taller consta de dos partes, una teórica, en la que el Dietista-Nutricionista explicará cada día un grupo de alimentos, y otra práctica, llevada a cabo por el Profesor de Cocina que elaborará diferentes platos con los alimentos que se han tratado en la teoría.

La fecha de inicio será este jueves 27 de marzo en horario de 18:15 a 21:15 en la cocina del CEIP Triana de Trigueros y se prolongará todos los jueves durante 7 semanas.

lunes, 24 de marzo de 2014

¿Por qué deben mis jugadores comer bien? en FpE


Quisiera compartir con vosotros mi último artículo que he escrito para la web Fútbol para Entrenadores en su sección "The Boot Room".

En esta ocasión me ha parecido oportuno hacer una reflexión para que los entrenadores se planteen el beneficio que tiene en el equipo que sus jugadores se alimenten de manera adecuada.

Para leer el artículo, sólo hay que pinchar en el siguiente enlace: ¿POR QUÉ DEBEN MIS JUGADORES COMER BIEN?

Espero que os resulte interesante.

lunes, 10 de marzo de 2014

Propiedades nutricionales del jamón ibérico de bellota

El Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Andalucía (CODINAN) ha publicado un recientemente un interesante artículo, del que parte se recoge en esta entrada, sobre las propiedades de un alimento tan emblemático como es el jamón.

Foto: Huelva Buenas Noticias

El jamón ibérico de bellota es un producto elaborado a partir de la extremidad posterior del cerdo ibérico puro, cuyo sacrificio se ha producido tras una alimentación a base de bellotas y otros recursos de la dehesa de forma exclusiva.

En Andalucía la Denominación de Origen le corresponde a Jamón de Huelva, cuya zona de elaboración de sus jamones y paletas está constituida por el área natural de la Sierra de Huelva.

No obstante, la zona de producción de cerdos con Denominación de Origen Jamón de Huelva puede abarcar diferentes dehesas de encinas, alcornoques y quejigos pertenecientes a las provincias extremeñas de Badajoz y Cáceres o las andaluzas de Sevilla, Córdoba, Cádiz, Málaga y Huelva. 

Respecto a su contenido nutricional, el jamón ibérico de bellota es un alimento que contiene proteínas de alta calidad, debido a los aminoácidos esenciales que posee. La grasa predominante es el oleico, ácido graso monoinsaturado que favorece la producción de Colesterol HDL o bueno y ayuda a reducir del organismo el Colesterol LDL o malo. 

En cuanto al contenido de micronutrientes, el jamón ibérico de bellota es rico en Hierro, Magnesio, Cinc, Calcio y Fósforo, minerales con una importante función en el transporte de oxígeno, en el desarrollo del hueso o en el funcionamiento del músculo esquelético y el sistema inmunológico.

Las vitaminas con más presencia en este producto son las del Grupo B, necesarias para la piel, la mucosa y una correcta visión, claves para el funcionamiento del Sistema Nervioso y del corazón e importantes para el metabolismo de los aminoácidos.

El jamón ibérico de bellota es un producto que combina a la perfección con alimentos como el pan, tostado o en bocadillo, o bien con platos como el salmorejo, el revuelto de espárragos  o incluso con un plato de tomate abierto y una copa de buen vino.

Por todo lo comentado con anterioridad y por el moderado contenido calórico que posee, se puede decir que el jamón ibérico de bellota es un excelente alimento para tenerlo en cuenta en una dieta equilibrada.

Tomado de: codinan.org

miércoles, 19 de febrero de 2014

Microbiota y Salud

Foto: SCIELO
Gran parte de la investigación sobre la microbiota intestinal se centra en los microorganismos intestinales, ya que se cree que influyen en la salud de diversas maneras. Existen datos que demuestran que personas con determinadas enfermedades (por ejemplo, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad del intestino irritable, alergia) tienen una microbiota diferente de la de las personas sanas, aunque en la mayoría de casos es imposible precisar si la microbiota alterada es una causa o una consecuencia de la enfermedad. Los patrones de la microbiota intestinal que están asociados con la salud son, no obstante, más difíciles de definir. La composición de la microbiota intestinal es muy variable incluso entre sujetos saludables. Los investigadores han descubierto que, incluso aunque la composición varíe entre personas, distintas composiciones pueden tener funciones similares (por ejemplo, cómo descomponen los microorganismos ciertos compuestos de los alimentos o cómo afectan al sistema inmunitario del cuerpo). En consecuencia, se ha señalado que es más importante para la salud la función de la microbiota intestinal, en vez de la composición.

Los microorganismos presentes en el intestino desempeñan un papel fundamental en la salud digestiva, pero también influyen en el sistema inmunitario. Los tejidos inmunitarios del tracto gastrointestinal constituyen la parte más grande y más compleja del sistema inmunitario humano. La mucosa intestinal es una gran superficie que recubre el intestino y que está expuesta a antígenos patógenos (causantes de enfermedades) y antígenos ambientales no patógenos (sustancias que provocan que el sistema inmunitario produzca anticuerpos). En la luz intestinal, los microorganismos desempeñan un papel vital en el desarrollo de un sistema inmunitario robusto y equilibrado. Las alteraciones de la microbiota intestinal de una persona, algo que puede ocurrir, por ejemplo, al ingerir determinados antibióticos, pueden aumentar el riesgo de infecciones con la aparición de patógenos oportunistas como la especie bacteriana Clostridium difficile.

En los últimos años, diversos estudios de investigación han relacionado la microbiota intestinal con el peso corporal. Si bien gran parte de la investigación todavía se encuentra en fases incipientes, diversos estudios han revelado que las personas obesas tienden a tener una composición de bacterias intestinales en cierto modo diferente. Actualmente se desconoce aún si la composición de la microbiota alterada es una causa o una consecuencia de la obesidad. Asimismo, los estudios reflejan que la composición de la microbiota intestinal varía con la pérdida y/o el aumento de peso; sin embargo, todavía se está debatiendo la importancia de estos cambios en la salud humana. Algunos investigadores han sugerido que la microbiota de las personas obesas puede contribuir a que el cuerpo aumente la cantidad de energía que se “cosecha” de los alimentos, señalando que es posible que determinadas estructuras de microbiota intestinal puedan incrementar la posibilidad de convertirse en obeso. No obstante, esta teoría sigue siendo objeto de debate y se necesitan más estudios para investigar si esta hipótesis es cierta. Hasta ahora, muchas de las pruebas sobre la asociación entre la flora intestinal y el riesgo de sufrir obesidad proceden de estudios con animales. De ellos se deduce que una microbiota “obesa” (es decir, ciertas composiciones de la microbiota encontradas en personas obesas) puede causar mayor obesidad y cambios metabólicos desfavorables en ratones estériles delgados. Si bien es cierto que los modelos animales arrojan datos interesantes, no se pueden extraer conclusiones directas sobre estas asociaciones en humanos. Este ámbito de investigación es relativamente nuevo y se precisan más y nuevos estudios, especialmente en humanos, para entender cómo y hasta qué punto la composición de los microorganismos en el intestino influye en diversas funciones metabólicas del cuerpo.

Fuente: www.eufic.org

martes, 4 de febrero de 2014

Decálogo para llevar una alimentación saludable


  1. No se salte el desayuno. Es la primera comida del día y en ella se sustenta su alimentación, no la descuide.
  2. Coma despacio y sentado. Dedíquele un tiempo prudencial a cada comida y mastique bien los alimentos,así se saciará antes y tendrá una mejor digestión.
  3. Mantenga una alimentación variada y equilibrada en la que se favorezca el consumo de alimentos de temporada.
  4. Beba al menos un litro y medio de agua. Además de no tener calorías, el agua es imprescindible para nuestro organismo.
  5. Utilice el aceite de oliva virgen extra como grasa de elección para cocinar y aderezar sus platos.
  6. Enjuague bien las frutas y vegetales crudos antes de comer. De esta forma reducirá el riesgo de padecer una enfermedad por contaminación.
  7. Restrinja el consumo de alimentos con alto contenido en grasas y/o azúcares simples tales como refrescos, embutidos, bollería, helados, salsas…
  8. Si toma alcohol, hágalo de manera responsable y con moderación. Recuerde que ¡cuanto menos mejor!
  9. No condimente la comida con excesiva sal. Su alto consumo se asocia con hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
  10. Aléjese de las dietas milagro. Acuda a un dietista-nutricionista cuando decida modificar su peso.
Tomado de: codinan.org