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miércoles, 30 de mayo de 2012

Decálogo de la Dieta Mediterránea


1- Utilizar el aceite de oliva como principal grasa de adición. Es el aceite más utilizado en la cocina mediterránea. Es un alimento rico en vitamina E, beta-carotenos y ácidos grasos monoinsaturados que le confieren propiedades cardioprotectoras. Este alimento representa un tesoro dentro de la dieta mediterránea, y ha perdurado a través de siglos entre las costumbres gastronómicas regionales, otorgando a los platos un sabor y aroma únicos.

2- Consumir alimentos de origen vegetal en abundancia: frutas, verduras, legumbres y frutos secos. Las verduras, hortalizas y frutas son la principal fuente de vitaminas, minerales y fibra de nuestra dieta y nos aportan al mismo tiempo, una gran cantidad de agua. Es fundamental consumir 5 raciones de fruta y verdura a diario. Gracias a su contenido elevado en antioxidantes y fibra pueden contribuir a prevenir, entre otras, algunas enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

3- El pan y los alimentos procedentes de cereales (pasta, arroz y especialmente sus productos integrales) deberían formar parte de la alimentación diaria. El consumo diario de pasta, arroz y cereales es indispensable por su composición rica en carbohidratos. Nos aportan una parte importante de energía necesaria para nuestras actividades diarias. Hay que tener en cuenta que sus productos integrales nos aportan más fibra, minerales y vitaminas.

4- Los alimentos poco procesados, frescos y de temporada son los más adecuados. Es importante aprovechar los productos de temporada ya que, sobre todo en el caso de las frutas y verduras, nos permite consumirlas en su mejor momento, tanto a nivel de aportación de nutrientes como por su aroma y sabor.

5- Consumir diariamente productos lácteos, principalmente yogurt y quesos. Nutricionalmente hay que destacar que los productos lácteos son excelentes fuentes de proteínas de alto valor biológico, minerales (calcio, fósforo, etc.) y vitaminas. El consumo de leches fermentadas (yogurt, etc.) se asocia a una serie de beneficios para la salud porque estos productos contienen microorganismos vivos capaces de mejorar el equilibrio de la microflora intestinal.

6- La carne roja se tendría que consumir con moderación y si puede ser como parte de guisos y otras recetas. Y las carnes procesadas en cantidades pequeñas y como ingredientes de bocadillos y platos. Las carnes contienen proteínas, hierro y grasa animal en cantidades variables. El consumo excesivo de grasas animales no es bueno para la salud. Por lo tanto, se recomienda el consumo en cantidades pequeñas, preferentemente carnes magras, y formando parte de platos a base de verduras y cereales.

7-  Consumir pescado en abundancia y huevos con moderación. Se recomienda el consumo de pescado azul como mínimo una o dos veces a la semana ya que sus grasas – aunque de origen animal- tienen propiedades muy parecidas a las grasas de origen vegetal a las que se les atribuyen propiedades protectoras frente enfermedades cardiovasculares. Los huevos contienen proteínas de muy buena calidad, grasas y muchas vitaminas y minerales que los convierten en un alimento muy rico. El consumo de tres o cuatro huevos a la semana es una buena alternativa a la carne y el pescado.

8- La fruta fresca tendría que ser el postre habitual. Los dulces y pasteles deberían consumirse ocasionalmente. Las frutas son alimentos muy nutritivos que aportan color y sabor a nuestra alimentación diaria y son también una buena alternativa a media mañana y como merienda.

9- El agua es la bebida por excelencia en el Mediterráneo.  El vino debe tomarse con moderación y durante las comidas. El agua es fundamental en nuestra dieta. El vino es un alimento tradicional en la dieta mediterránea que puede tener efectos beneficiosos para la salud consumiéndolo con moderación y en el contexto de una dieta equilibrada.

10- Realizar actividad física todos los días, ya que es tan importante como comer adecuadamente. Mantenerse físicamente activo y realizar cada día un ejercicio físico adaptado a nuestras capacidades es muy importante para conservar una buena salud.

Fuente: fdmed.org

viernes, 25 de mayo de 2012

Enseñar a comer es enseñar a crecer



Es bien sabido que un niño obeso con toda probabilidad se convertirá en un adulto obeso. Por eso, es muy importante que desde las edades más tempranas se asienten las bases de una buena alimentación. 

Los hábitos alimentarios y los patrones de ingesta comienzan a establecerse en los primeros años de la niñez, a partir del segundo, y están consolidados antes de finalizar la primera década de la vida, persistiendo en gran parte en la edad adulta. 

A partir del segundo año de vida, es cuando la familia tiene progresivamente más protagonismo en el diseño de su dieta y en su conducta alimentaria, lo que puede resultar beneficioso, pero también puede suponer un riesgo para la salud nutricional del niño.

Durante las primeras etapas de la escolarización, el niño expresa sus sentimientos de autonomía y trata de establecer su independencia, bien con el rechazo de algunos alimentos que antes le gustaban o insistiendo en comer únicamente una comida o un plato determinado. Las preferencias y aversiones del niño por ciertas comidas se configuran en gran parte en esta etapa de la vida.

Puesto que en la infancia se configuran los hábitos y preferencias alimentarias de cada uno, es importante establecer lo más pronto posible unos hábitos dietéticos que aseguren una ingesta rica y variada de alimentos con distintos nutrientes, texturas, colores y sabores, que le permitan una adecuada nutrición y un óptimo crecimiento, además de adquirir progresivamente preferencias alimentarias y una apropiada capacidad de selección. 

"Esta entrada participa en la 1ª Edición del Carnaval de Nutrición"

Referencia: Tojo Sierra R, Leis Trabazo R. Nutrición del niño en la edad preescolar y escolar. En: Gil Hernández A. Tratado de Nutrición. Tomo III. CD-ROM. 327-365.

lunes, 14 de mayo de 2012

Bien por Instagram


La red social de fotografía Instagram ha anunciado que borrará cualquier material que fomente la anorexia, la bulimia u otras formas de autolesiones. En su blog, la compañía ahora propiedad de Facebook llama a los usuarios a denunciar este tipo de fotografías.

Instagram recuerda que el fomento de la anorexia y otras autolesiones es contrario a las normas de la red, y por tanto que está autorizada a eliminar este tipo de material. Y que en el futuro no podrán utilizarse determinadas etiquetas.

La compañía explica en su blog que incluso ha encontrado fotografías que incitan al suicidio.

Para acabar la campaña, Instagram pide a sus usuarios que mantengan el espíritu de comunidad "positiva y sana" que fomenta la aplicación y llama a ayudar a las personas con desórdenes alimentarios y relacionados con su autoestima.

Y no sólo llama la atención que hablen de “otras formas de autolesiones” en conexión con la anorexia y la bulimia, sino que parecen considerar lesivo para otros el hecho de ver semejantes imágenes y comentarios. Es una buena noticia. Ya que la red lo permite todo también debe permitir la persecución de todo cuanto el simple sentido común exija eliminar, por su potencial lesivo o por su capacidad para fomentar patologías. Si apelamos a la libertad de mostrar también debemos apelar a la libertad de elegir y supervisar. Poco tardarán quienes fomentan conductas lesivas en aparecer en otra red social o cosa por el estilo. Pero también vendrá pronto la respuesta, parece que la conciencia social sobre el mal uso de las comunicaciones va aumentando.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Datos de referencia de composición corporal y somatotipo



A continuación, muestro un artículo de la revista AMD donde se ha realizado una recopilación de valores de composición corporal y somatotipo de las publicaciones españolas desde el año 1984 hasta el 2005, recogidas de las Revistas Archivos de Medicina del Deporte, Apunts Medicina de l´Esport, Apunts Educació Física, Selección, Habilidad Motriz, Red, así como datos de las comunicaciones de los Congresos de FEMEDE.

El objetivo es poner a disposición de interesados en el Área de la Cineantropometría datos de porcentajes grasos, sumatorios de pliegues de grasa y componentes del somatotipo.

Se han catalogado 100 trabajos de los cuales 66, son aportaciones descriptivas de variables de composición corporal (% de grasa, por varias ecuaciones como Faulkner, Carter, Sloan, Yuhasz) y valores de los componentes del somatotipo: Endomorfia, Mesomorfia y Ectomorfia, en diversas modalidades deportivas.

Otras 34 publicaciones hacen referencia a aspectos relacionados con la Cineantropometría y la función (metodología, cualidades físicas, etc) o bien estudios antropométricos en grupos especiales (escolares, tercera edad, mujeres).

Se presentan tablas de datos antropométricos de composición corporal, somatotipo de Heath-Carter, Sumatorios de 4 y 6 pliegues, en diferentes deportes y modalidades.


viernes, 4 de mayo de 2012

Ronqueo del atún

El atún (Thunnus thynnus), comúnmente conocido como atún rojo o cimarrón, pertenece a la familia de los Escómbridos, orden Peciformes. Se encuentra sobre todo en el océano Atlántico y en el Mar Mediterráneo. La temporada de pesca incluye los meses de Mayo a Octubre.  Algunos ejemplares pueden llegar a pesar 700 kilos y alcanzar una longitud de 3 metros. Sin embargo, lo más común es que pese alrededor de 100 kilos y no sobrepase los 2 metros de longitud. 

Al proceso de despiece y selección de la carne del atún se le llama "ronqueo", distinguiendose entre las partes nobles y las partes internas. El ronqueo es el sonido  que produce el cuchillo cuando pasa por las espinas del atún, similar al ronquido de una persona.



A continuación os dejo un interesante vídeo del programa Andalucía Directo sobre el ronqueo del atún de almadraba.



jueves, 26 de abril de 2012

Relación entre el consumo de pan, el peso corporal y la distribución de la grasa abdominal

RESUMEN

La antigua creencia de la población es que el pan engorda. Esto anima a muchas personas a limitar e incluso eliminar, el pan de su dieta. La presente revisión se realizó para evaluar si los patrones de alimentación que incluyen el pan se asocia con la obesidad o con el exceso de grasa abdominal, ya sea en la población general o en los pacientes sometidos a tratamiento de obesidad. La búsqueda literaria incluyó artículos publicados durante los últimos 30 años que se centraban en los hábitos alimentarios que incluyen pan (refinado o de grano entero) y su asociación con el estado ponderal y distribución de la grasa abdominal. Un total de 38 estudios epidemiológicos cumplieron con los criterios de inclusión (22 de la sección transversal, 11 de cohorte prospectivo, 5 de intervenciones). Los resultados indican que los patrones dietéticos que incluyen pan de grano entero no influyen positivamente en el aumento de peso y puede ser beneficioso para el estado ponderal. Con respecto a los hábitos alimentarios que incluyen el pan refinado, la mayoría de los estudios transversales indican efectos beneficiosos, mientras que la mayoría de los estudios de cohortes bien diseñados muestran una posible relación con el exceso de grasa abdominal. Debido a las diferencias en los diseños de los estudios hacen que sea difícil llegar a conclusiones definitivas, se necesitan más estudios que se centran específicamente en el consumo de pan, dentro de los diferentes hábitos alimentarios, y su influencia en el estado ponderal.



ABSTRACT 

A long-standing belief held by the general public is that bread fattens. This encourages many people to restrict, or even eliminate, bread from their diet. The present review was conducted to assess whether or not eating patterns that include bread are associated with overall obesity or excess abdominal adiposity, whether in the general population or in subjects undergoing obesity management. The literature search included articles published over the past 30 years that focused on dietary patterns that included bread (refined or whole-grain) and their association with ponderal status and abdominal fat distribution. A total of 38 epidemiological studies fulfilled the inclusion criteria (22 cross-sectional, 11 prospective cohort, and five intervention). The results indicate that dietary patterns that include whole-grain bread do not positively influence weight gain and may be beneficial to ponderal status. With respect to dietary patterns that include refined bread, the majority of cross-sectional studies indicate beneficial effects, while most of the well-designed cohort studies demonstrate a possible relationship with excess abdominal fat. Because differences in the study designs make it difficult to form definitive conclusions, more studies are needed that focus specifically on bread consumption, within different dietary patterns, and its influence on ponderal status.


Fuente: Bautista-Castaño I, Serra-Majem L. Relationship between bread consumption, body weight, and abdominal fat distribution: evidence from epidemiological studies. Nutrition Reviews. 2012; 70(4):218-233.