miércoles, 27 de julio de 2011

Mito: el pan engorda

El pan al igual que el resto de los farináceos (cereales, pastas…) es rico en hidratos de carbono, el nutriente que necesitamos en mayor proporción constituyendo la base de la dieta mediterránea.

La composición del pan es la misma por dentro que por fuera, por lo que si se quiere ingerir menos calorías se debe comer menos cantidad en vez de quitar una parte del pan (como la miga).

Lo que aumenta las calorías del pan suele ser lo que le acompaña: mermeladas, mantequillas, salsas, embutidos…

Lo que nos engorda es comer más de lo que gastamos, por ello es importante acompañar la dieta con ejercicio físico.

Fuente: falsos mitos sobre la alimentación

martes, 19 de julio de 2011

¿Por qué cuesta resistirse a los alimentos ricos en grasas?

Investigadores de la Universidad de California en Irving Estados Unidos han descubierto qué hace que los alimentos ricos en grasas sean más "irresistibles" y cueste más dejar de comerlos pese a que favorecen el aumento de peso.

Según los resultados de un estudio que publica en su último número la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), cada vez que se consumen estos alimentos el intestino produce endocanabinoides, una sustancia similar a los compuestos que contiene la marihuana.

Los endocanabinoides son un grupo de moléculas grasas producidas por el propio organismo que están involucradas en varios procesos fisiológicos, incluido el apetito, la sensación de dolor, la memoria y el estado de ánimo.

Como estos compuestos actúan tanto en el cerebro como en el resto del organismo desde hace tiempo estaban siendo investigadas por su potencial para tratar varias enfermedades y adicciones.

En esta ocasión, un estudio llevado a cabo en ratones mostró que cuando los animales comen un producto graso, un grupo de células en su aparato digestivo comienza a producir endocanabinoides, algo que no sucede cuando se consumen azúcares o proteínas.

El proceso -explican los científicos- comienza en la lengua donde las grasas generan una señal que viaja, primero al cerebro y después hacia el nervio vago, un conjunto de nervios que va desde la faringe hasta el intestino.

Allí, la señal estimula la producción de endocanabinoides lo que conlleva un aumento en las señales celulares que provocan el ansia por seguir consumiendo alimentos grasos.

Los científicos creen que este mecanismo involucra la liberación de compuestos digestivos vinculados al hambre y la saciedad y por ello se siente "ansia por comer más".

jueves, 14 de julio de 2011

Cambios en la Pirámide Alimentaria

La evidencia científica viene aconsejando ciertos cambios en nuestra “pirámide de la alimentación” que se resumen en la presencia de frutas y hortalizas en la base de la pirámide, aumentar el consumo de cereales integrales, aprovechar el beneficio de los frutos secos y del aceite de oliva, potenciar el consumo de legumbres y su combinación con cereales y evitar la ingesta de bebidas alcohólicas de baja graduación (vino, cerveza), que ahora es rechazada. Como elemento para hidratar y calmar la sed, es el agua el único elemento recomendable.

Otra cuestión importante es la de la necesidad de conocer “otras fuentes de calcio” más allá de los lácteos, como las verduras de hoja verde o los propios frutos secos. También debe quedar claro que para una correcta alimentación no son necesarios los dulces o productos similares en su composición (bollería, repostería, snacks, refrescos, cremas grasas, etc.).

En cuanto a la grasa, a pesar de lo que mucha gente cree, hay una “grasa buena”, que podemos encontrar en el aceite de oliva y, de nuevo, los frutos secos. Debemos ser conscientes de la relevancia que los frutos secos deben tener en nuestra alimentación, dadas sus múltiples propiedades nutricionales.

Por último, parece demostrado que a más refinamiento de los cereales, mayor riesgo cardiovascular. Por ellos se recomiendo la toma de más cantidad de cereales integrales. Esperemos que la población en general vaya haciendo más caso a las recomendaciones de los expertos y vaya dejando modas y caprichos que, sin darse cuenta, tanto pueden dañar su salud. Eso, naturalmente, si se considera una obligación moral cuidar de nuestra salud (lo que no siempre parece ser así).


Fuente: Boletín Nº 51 (julio 2011) tcasevilla.com

jueves, 7 de julio de 2011

Entra en vigor la Ley de Seguridad Alimentaria

Los mensajes publicitarios no podrán ya contar con la aparición de profesionales sanitarios y pacientes, reales o ficticios, para sugerir los beneficios de los alimentos, según especifica la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición -aprobada por unanimidad el pasado 16 de junio en el Congreso-, que entra en vigor este jueves y que tiene como objetivo impulsar hábitos alimenticios saludables entre la población y complementar el sistema español de coordinación en materia de seguridad alimentaria.

No obstante, sí permite la utilización de avales de asociaciones, corporaciones, fundaciones o instituciones, relacionadas con la salud y la nutrición en la publicidad o promoción directa o indirecta de alimentos, cuando se trate de organizaciones sin ánimo de lucro y se comprometan, por escrito, a utilizar los recursos económicos en actividades que favorezcan la salud.

El Observatorio de la Nutrición y de Estudio de la Obesidad, que debe crear el Gobierno a raíz de la publicación de esta ley, será el encargado de recopilar y analizar datos e información, sobre la publicidad de alimentos, emitida por los distintos medios y sistemas de comunicación, con especial atención a la publicidad dirigida a los menores de edad.

Asimismo, las escuelas infantiles y los centros escolares serán espacios protegidos de la publicidad, y sólo se llevarán a cabo campañas de promoción alimentaria, educación nutricional o promoción del deporte o actividad física previamente autorizados por las autoridades educativas competentes, de acuerdo con los criterios establecidos por las autoridades sanitarias.

Para ver la ley completa pulse aquí

Fuente: institutotomaspascual.es