lunes, 28 de abril de 2014

Suplementación con Glutamina

La entrada de hoy la escribo a raíz de un comentario en este blog de una seguidora que proponía que abordase este tema.



La glutamina es un aminoácido (AA) derivado de otro que es el ácido glutámico. Es el AA más abundante en el plasma y el músculo. La síntesis de la glutamina en el músculo es mayor que la de cualquier otro AA, la razón de esta alta tasa de producción se basa en el papel de la glutamina como combustible para las células del sistema inmune y de la mucosa intestinal, participando además en la síntesis de las purinas.

Por tanto, se trata de un AA utilizado como suplemento adicional por los deportistas para mantener o mejorar la función inmune. En este sentido hay estudios que indican cómo en medios de cultivo adecuados junto con glutamina se produce un aumento de las Lymphokine Activated Killer e incluso se han realizado trabajos donde tras la administración de 10 g de glutamina por vía oral se encuentran disminuciones hasta del 40% de posibilidades de desarrollar una infección de vías respiratorias altas.

En los años 90 se identificaron niveles bajos de glutamina en plasma como indicador de sobreentrenamiento y fatiga. Siguiendo esta idea hay trabajos que demuestran que el entrenamiento de resistencia puede aumentar los niveles plasmáticos de glutamina lo cual mejoraría la capacidad de adaptación al sistema inmune.

Otro objetivo que se busca con la administración de glutamina es mantener los niveles de proteína muscular durante los periodos de entrenamiento intensivo.

La glutamina tiene un papel importante en el metabolismo de las proteínas de ahí que pueda tener un efecto antiproteolítico en los deportistas sometidos a entrenamientos con gran destrucción muscular.

Se propone la administración de glutamina para evitar la aparición de fatiga, favorecer la recuperación de las fibras musculares, evitar procesos catabólicos en situaciones de estrés metabólico y, con ello, disminuir la incidencia de infecciones.

La glutamina se comercializa en forma de polvo o cápsulas para ingesta oral. Algunos protocolos indican que la ingesta se debería realizar más de 1 hora antes del entrenamiento y/o durante y después del mismo para frenar el catabolismo proteico y contribuir al anabolismo muscular.

Por tanto se debería utilizar al inicio de la temporada deportiva, en entrenamientos de altas exigencias catabólicas y en temporada intercompetitiva.

Como AA que se presenta de manera natural, la glutamina se considera un complemento seguro a las dosis recomendadas. Sin embargo, en aquellas personas sensibles al glutamato monosódico deben usar la glutamina con precaución, a medida que el cuerpo metaboliza la glutamina en glutamato. De cualquier forma, parece que los efectos secundarios a corto plazo son mínimos y se conoce poco de los efectos secundarios de su uso a largo plazo.

Tomado de: Gil de Antuñano N, et al. Ayudas ergogénicas nutricionales para las personas que realizan ejercicio físico. Documento de Consenso de la Federación Española de Medicina del Deporte (FEMEDE). Archivos de Medicina del Deporte. Volumen XXIX - Suplemento 1 - 2012

lunes, 21 de abril de 2014

Libro: Fisiología del Ejercicio


En la entrada de hoy comentaré mi opinión acerca de un libro el cual he tenido la oportunidad de conocer gracias a la Editorial Médica Panamericana.

"Fisiología del ejercicio" es un manual cuyo contenido es más específico para titulados en Ciencias de la Actividad Física y en Medicina del Deporte pero que resulta también de gran utilidad a los dietistas-nutricionistas que, como yo, se dedican al ámbito deportivo. Este compendio te permite profundizar la nutrición desde el punto de vista fisiológico.

Los autores de este libro son los profesores José López Chicharro y Almudena Fernández Vaquero, dos grandes especialistas con una amplia y reconocida trayectoria en la materia. Además, han contado en sus capítulos con diversos colaboradores de un alto nivel científico y de docencia.

La tercera edición de Fisiología del Ejercicio contiene 1005 páginas distribuidas en 11 temas con diferentes capítulos cada una. Esta estructura te permite encontrar de una forma rápida y fácil el apartado que necesitas en cada momento.

Además, se puede diferenciar tres grandes apartados en esta edición. En la primera tratan de explicar el funcionamiento del organismo y sus adaptaciones durante la actividad física. En la segunda, pasan a profundizar los aspectos fisiológicos del ejercicio con el fin de mejorar el rendimiento deportivo y en la última, muestran la fisiología del ejercicio como herramienta de diagnóstico y como modalidad terapéutica en el ámbito clínico.

Por mi formación, los apartados más interesantes que he encontrado son los que muestro a continuación:
  • II.- Fuentes Energéticas en el Ejercicio. 
  • VI.- Capacidad Funcional Aeróbica y Anaeróbica. 
  • VII.- Respuestas y Adaptaciones de Sistemas Funcionales. 
  • X.- Fatiga, Ayudas Ergogénicas y Rendimiento Deportivo.
  • XI.- Fisiología del Ejercicio Clínica.

Quizás, el único aspecto que he echado en falta como dietista-nutricionista, es un capítulo dedicado a cómo afecta el ejercicio al proceso fisiológico de la nutrición. Resulta interesante conocer cómo afecta la práctica de deporte a la digestión y absorción de nutrientes para que de esta forma, se pueda adaptar la alimentación más adecuada en los momentos de entrenamiento y competición.

Para finalizar, considero que la tercera edición de Fisiología del Ejercicio es un manual que, sin duda, puede servir de gran utilidad a todo aquel que se dedique al ámbito deportivo.