lunes, 26 de noviembre de 2012

Gordos de crisis



Cuando la situación social, económica o civil es extremadamente difícil es habitual que la población adelgace de forma severa, debido a la falta de alimentación. Sin embargo, esta situación no se da en la actualidad. La crisis que vivimos en los últimos años nos deja una situación negativa, difícil, sin que llegue a ser extrema en la mayoría de los casos. Por eso, la sociedad actual se ha tenido que adaptar a la nueva situación generada desde hace unos cuatro años. Como no podía ser de otra forma, esta adaptación ha tenido sus consecuencias. Uno de esos cambios, se ha producido en los hábitos alimenticios: cada vez comemos peor, lo que está trayendo como consecuencia un aumento del sobrepeso y la obesidad. Según los últimos datos de la encuesta andaluza, el 35,5 por ciento de los adultos presenta sobrepeso y un 15,3 por ciento más, obesidad. Pero, lo que es aún peor, un 18 por cienrto de niños y jóvenes también presenta cada una de estas patologías lo que se traduce en que uno de cada tres tiene problemas de exceso de peso.

De hecho, Amadeo Daza, nutricionista de Clinsalud, explica que “el exceso de peso continúa su aumento y se destaca como la patología no crónica más extendida entre los andaluces”. En este sentido, Daza reconoce que “regularmente ponemos a disposición de las familias comida basura, dulces, golosinas y no se suele hablar de hábitos alimentarios ni de ejercicio físico”. Tanto es así, que más del 60 por ciento de las familias en las que alguno de sus miembros presenta sobrepeso u obesidad, existe algún otro miembro más que la padece, lo que indica la relación entre hábitos alimentarios y de ejercicio familiares con el peso y grasa corporal.

Pero además, en los tiempos actuales, las nuevas tecnologías han influido en nuestras vidas, especialmente, en la de los más pequeños, cambiando en pocos años los juegos de los pequeños. Aunque han facilitado las tareas más cotidianas de la población, esto “unido a la falta de tiempo que relatan como excusa para no hacer ejercicio físico un 85 o 90 por ciento de los pacientes que me visitan con obesidad o sobrepeso deriva en tasas de sedentarismo más elevadas lo que conlleva una disminución importante del gasto energético de las personas”, relata Amadeo Daza. En general, en Andalucía, se estima que un 26 por ciento de la población infantil no realiza ningún tipo de ejercicio físico. 

viernes, 23 de noviembre de 2012

Desayunos COE: Importancia de la alimentación saludable en la práctica deportiva


Los suplementos nutricionales que toman muchos deportistas no son inocuos y no les aportan nada que no puedan encontrar en la alimentación natural, ha asegurado hoy el médico e investigador en salud y actividad física Delfín Galiano, durante su intervención en los Desayunos organizados por el Comité Olímpico Español (COE) a través de su Comisión de Nutrición y Hábitos saludables del Comité Olímpico Español.

"Hay tantos, que se podría elaborar un 'menú degustación' de suplementos. Pero desconocemos mucho sobre su efecto. Ojo con los suplementos, porque no son inocuos. Tenemos que mirar más a lo que nos da la naturaleza, y menos a lo que viene del exterior".

Galiano, que ha trabajado con las selecciones españolas de baloncesto y de tenis, entre otras disciplinas, considera que los deportistas solo deben consumir suplementos cuando "haya constancia de que ha habido mayor gasto que ingesta de un determinado elemento".

Durante el desayuno expusieron sus experiencias con la alimentación los medallistas olímpicos Andrea Fuentes, de natación sincronizada, y Nicolás García, de taekwondo, que coincidieron en pedir que en los centros de alto rendimiento, el nutricionista trabaje de oficio y de forma continuada con los deportistas, y no solo a petición de estos cuando tienen problemas.

Andrea Fuentes contó que cayó en la tentación de seguir una célebre dieta a base de proteínas para perder peso. "Adelgacé mucho, sí, pero mi salud empeoró. Caía enferma a menudo y me sentía mal por dentro", dijo.

Después de que un nutricionista hiciera a las componentes del equipo de natación sincronizada "un estudio individualizado para ver de dónde tomaba cada cuerpo la energía", seis meses después llegaron a los Juegos Olímpicos "con la mejor figura, la mejor salud y más fuerza que nunca", afirmó Fuentes.

Nicolás García coincidió en que, tras consultar con un nutricionista que él mismo pagó de su bolsillo, aprendió "a comer y a dormir", y pronto percibió los cambios. "Rendía mucho más en los entrenamientos, me recuperaba mucho mejor y hasta lo noté en mis estudios de Arquitectura. Antes terminaba los entrenamientos agotado y no podía ni ir a clase, me quedaba en la cama", dijo.

El subcampeón olímpico de -80 kilos se declaró en guerra "contra el uso de los plásticos para envolverse y perder peso de forma rápida". "Muchos de mis compañeros lo hacen, pero no sirve de nada, solo para estar al día siguiente deshidratado y no poder ni moverte", aseguró.


Tomado de: youtube.com y coe.es

jueves, 15 de noviembre de 2012

Deshidratación ¿Cuáles son sus consecuencias?


Una pérdida de agua corporal equivalente a un 1% del peso corporal normalmente se compensa en unas 24 horas: por un lado, la sed es una señal fisiológica que estimula la ingesta de agua, provocando una mayor sensación de tener que beber, y por otro, disminuye la pérdida de agua a través de los riñones. Si la pérdida supera a la ingesta es posible que se produzca una disminución del rendimiento físico y cognitivo y alteraciones en la termorregulación y de la función cardiovascular.



La deshidratación leve puede producir síntomas como sed, dolor de cabeza, debilidad, mareos y fatiga y generalmente provoca cansancio y somnolencia. Los síntomas de una deshidratación moderada incluyen sequedad de boca, poco o ningún volumen de orina, pesadez, un pulso cardiaco rápido y falta de elasticidad de la piel. La deshidratación grave es una emergencia médica potencialmente letal, y está caracterizada por sed extrema, falta de volumen de orina, aceleración de la respiración, alteración del estado mental y piel fría y húmeda.

Un aumento del nivel de deshidratación, con pérdidas de líquidos de más de un 1% del peso corporal, puede dar lugar a una reducción sucesiva del rendimiento físico y de la capacidad de controlar la temperatura corporal. Con un déficit de líquidos de un 4% o más se pueden observar descensos de rendimiento graves y dificultades de concentración, dolores de cabeza, irritabilidad y somnolencia, y aumentos de la temperatura corporal y de la tasa respiratoria. La deshidratación que provoca una pérdida de un 10% o más del peso corporal puede provocar la muerte.

A medida que la deshidratación avanza, el volumen de agua en el torrente sanguíneo baja, y puede producirse una bajada de la tensión arterial. La función cardiovascular se ve afectada por niveles más y más altos de deshidratación, con una subida de la tasa cardiaca y dificultades en el mantenimiento del volumen de sangre que el corazón transporta a los tejidos. El corazón bombea de forma más intensa para mantener el flujo sanguíneo que llega a los órganos, pero la tensión arterial disminuye a medida que el volumen de sangre se reduce. Una bajada del nivel del flujo sanguíneo que llega a la piel y niveles bajos de hidratación frenan la sudoración y, por tanto, la capacidad del cuerpo de disipar calor.

La deshidratación crónica puede aumentar el riesgo de infección, especialmente del tracto urinario. Los riñones y otros órganos importantes que reciben menos flujo sanguíneo pueden empezar a fallar. El fallo renal es común, pero es reversible si es resultado de una deshidratación y si se trata de manera precoz. Una reducción del flujo sanguíneo al cerebro puede causar confusión, afectando tanto la función cognitiva como la coordinación.

viernes, 9 de noviembre de 2012

¿Cómo afecta la alimentación y la composición corporal al rendimiento deportivo?

La cantidad, la composición y los horarios de ingesta de los alimentos pueden afectar profundamente al rendimiento deportivo. Unas buenas prácticas nutricionales ayudarán a los deportistas a entrenarse a fondo, recuperarse rápidamente, adaptarse de forma más eficaz y exponerse a menos enfermedades y lesiones.

Una dieta que proporcione la energía adecuada por medio del consumo de una amplia variedad de alimentos, por lo general fáciles de conseguir, puede satisfacer las necesidades de micronutrientes, grasas, proteínas e hidratos de carbono para el entrenamiento y la competición. Una dieta adecuada ayudará a los atletas a conseguir una envergadura y una composición corporal óptima con el fin de cosechar los mayores éxitos en su deporte.

El exceso de entrenamiento y de competición se asocia a consecuencias negativas. A través del consumo de una dieta variada que sea adecuada en aportes de energía y oligoelementos, puede obtenerse una buena inmunidad y puede minimizarse el riesgo de infección, con lo que también se garantizará un sueño adecuado y se limitarán otros tipos de estrés cotidiano.

Conseguir un estado nutricional óptimo que permita sacar el máximo provecho de los entrenamientos, acelerar la recuperación y optimizar el peso y la composición corporal, es el resultado de un modelo alimentario adecuado realizado de forma habitual.

Fuente: 
  • Declaración del consenso del COI. Nutrición en el deporte. Año 2003. Apunts medicina de l’sport. 2008; 43(158): 85-6.
  • Úbeda N, Palacios Gil-Antuñano N, Montalvo Zenarruzabeitia Z, García Juan B, García Á, Iglesias-Gutiérrez E. Hábitos alimenticios y composición corporal de deportistas españoles de élite pertenecientes a disciplinas de combate. Nutr. Hosp. 2010; 25(3): 414-421.


domingo, 4 de noviembre de 2012

Declaración sobre el contenido nutrional de la etiqueta


La declaración sobre el contenido nutricional es una palabra o frase en el paquete de un producto que hace un comentario acerca del valor nutricional de dicho alimento. La declaración tiene el mismo significado para todos los productos. A continuación, se presentan algunas de las declaraciones nutricionales aprobadas:

Términos para las calorías:
  • Calorías bajas: 40 calorías o menos por porción.
  • Calorías reducidas: mínimo 25% menos calorías por porción cuando se compara con un alimento similar.
  • Suave, light: un tercio menos de calorías o 50% menos de grasa por porción; si más de la mitad de las calorías provienen de la grasa, su contenido debe reducirse en un 50% o más.
Términos para el azúcar:
  • Libre de azúcar: menos de 1/2 gramo de azúcar por porción.
  • Azúcar reducido: al menos 25% menos de azúcar comparado con un alimento similar.
Términos para la grasa:
  • Libre de grasa: menos de 1/2 gramo de grasa por porción.
  • 100% libre de grasa.
  • Bajo en grasa: 3 gramos o menos por porción.
  • Grasa reducida: al menos 25% menos de grasa comparado con un alimento similar.
Términos para el colesterol:
  • Libre de colesterol: menos de 2 miligramos de colesterol por porción y 2 gramos o menos de grasa saturada por porción.
  • Bajo en colesterol: 20 miligramos o menos de colesterol por porción y 2 gramos o menos de grasa saturada por porción.

Fuente: MedlinePlus