jueves, 14 de julio de 2011

Cambios en la Pirámide Alimentaria

La evidencia científica viene aconsejando ciertos cambios en nuestra “pirámide de la alimentación” que se resumen en la presencia de frutas y hortalizas en la base de la pirámide, aumentar el consumo de cereales integrales, aprovechar el beneficio de los frutos secos y del aceite de oliva, potenciar el consumo de legumbres y su combinación con cereales y evitar la ingesta de bebidas alcohólicas de baja graduación (vino, cerveza), que ahora es rechazada. Como elemento para hidratar y calmar la sed, es el agua el único elemento recomendable.

Otra cuestión importante es la de la necesidad de conocer “otras fuentes de calcio” más allá de los lácteos, como las verduras de hoja verde o los propios frutos secos. También debe quedar claro que para una correcta alimentación no son necesarios los dulces o productos similares en su composición (bollería, repostería, snacks, refrescos, cremas grasas, etc.).

En cuanto a la grasa, a pesar de lo que mucha gente cree, hay una “grasa buena”, que podemos encontrar en el aceite de oliva y, de nuevo, los frutos secos. Debemos ser conscientes de la relevancia que los frutos secos deben tener en nuestra alimentación, dadas sus múltiples propiedades nutricionales.

Por último, parece demostrado que a más refinamiento de los cereales, mayor riesgo cardiovascular. Por ellos se recomiendo la toma de más cantidad de cereales integrales. Esperemos que la población en general vaya haciendo más caso a las recomendaciones de los expertos y vaya dejando modas y caprichos que, sin darse cuenta, tanto pueden dañar su salud. Eso, naturalmente, si se considera una obligación moral cuidar de nuestra salud (lo que no siempre parece ser así).


Fuente: Boletín Nº 51 (julio 2011) tcasevilla.com

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