jueves, 26 de abril de 2012

Relación entre el consumo de pan, el peso corporal y la distribución de la grasa abdominal

RESUMEN

La antigua creencia de la población es que el pan engorda. Esto anima a muchas personas a limitar e incluso eliminar, el pan de su dieta. La presente revisión se realizó para evaluar si los patrones de alimentación que incluyen el pan se asocia con la obesidad o con el exceso de grasa abdominal, ya sea en la población general o en los pacientes sometidos a tratamiento de obesidad. La búsqueda literaria incluyó artículos publicados durante los últimos 30 años que se centraban en los hábitos alimentarios que incluyen pan (refinado o de grano entero) y su asociación con el estado ponderal y distribución de la grasa abdominal. Un total de 38 estudios epidemiológicos cumplieron con los criterios de inclusión (22 de la sección transversal, 11 de cohorte prospectivo, 5 de intervenciones). Los resultados indican que los patrones dietéticos que incluyen pan de grano entero no influyen positivamente en el aumento de peso y puede ser beneficioso para el estado ponderal. Con respecto a los hábitos alimentarios que incluyen el pan refinado, la mayoría de los estudios transversales indican efectos beneficiosos, mientras que la mayoría de los estudios de cohortes bien diseñados muestran una posible relación con el exceso de grasa abdominal. Debido a las diferencias en los diseños de los estudios hacen que sea difícil llegar a conclusiones definitivas, se necesitan más estudios que se centran específicamente en el consumo de pan, dentro de los diferentes hábitos alimentarios, y su influencia en el estado ponderal.



ABSTRACT 

A long-standing belief held by the general public is that bread fattens. This encourages many people to restrict, or even eliminate, bread from their diet. The present review was conducted to assess whether or not eating patterns that include bread are associated with overall obesity or excess abdominal adiposity, whether in the general population or in subjects undergoing obesity management. The literature search included articles published over the past 30 years that focused on dietary patterns that included bread (refined or whole-grain) and their association with ponderal status and abdominal fat distribution. A total of 38 epidemiological studies fulfilled the inclusion criteria (22 cross-sectional, 11 prospective cohort, and five intervention). The results indicate that dietary patterns that include whole-grain bread do not positively influence weight gain and may be beneficial to ponderal status. With respect to dietary patterns that include refined bread, the majority of cross-sectional studies indicate beneficial effects, while most of the well-designed cohort studies demonstrate a possible relationship with excess abdominal fat. Because differences in the study designs make it difficult to form definitive conclusions, more studies are needed that focus specifically on bread consumption, within different dietary patterns, and its influence on ponderal status.


Fuente: Bautista-Castaño I, Serra-Majem L. Relationship between bread consumption, body weight, and abdominal fat distribution: evidence from epidemiological studies. Nutrition Reviews. 2012; 70(4):218-233.

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