viernes, 14 de enero de 2011

Dieta de exámenes

Enero y febrero es una época temida por los estudiantes, es tiempo de exámenes en la universidad y con esto, aumenta las horas de estudio descuidando la alimentación. A continuación, muestro un artículo que os puede ayudar a sacar un buen rendimiento del estudio a través de una buena alimentación.


La clave del rendimiento académico no está específicamente en lo que comemos, sino en nuestra disposición anímica, pero una alimentación adecuada nos puede ayudar mucho. Para conseguir un pleno rendimiento académico basta con seguir unas sencillas pautas de alimentación:

  • Realizar un desayuno completo, para afrontar el día con energía y evitar falta de glucosa, lo cual repercute directamente en la concentración, en el rendimiento y en la memoria.
  • Las comidas principales no sustituirlas habitualmente por la comida de preparación rápida, tales como las pizzas, hamburguesas, bocatas, etc.; lo mejor, dieta mediterránea.
  • Sustituir bebidas azucaradas, con o sin gas, por zumos naturales o infusiones.
  • Distribuir la dieta en 5 ó 6 comidas, porque el continuo desgaste de energía al que nos lleva las horas de estudio hace que podamos tener sensación de hambre o vacío, lo que nos impide una concentración adecuada. Por tanto, tomar sándwich, frutos secos, batidos, yogures o frutas en ese tiempo de kit-kat y evitar bollería industrial, golosinas, snacks, etc.
  • Evitar el consumo excesivo de café o bebidas con cafeína, que nos ayudan a mantenernos despiertos, pero difícilmente a concentrarnos o memorizar como deberíamos y que además provocan nerviosismo y dificultan el descanso.
  • Un poco de chocolate todos los días es un buen aporte energético. Además según unos estudios realizados por la Universidad de Bradford, comer chocolate durante la época de exámenes ayuda a reducir el nivel de estrés. Aquellos alimentos que contienen mucho azúcar no son recomendables, pero el chocolate es la excepción que confirma la regla...¡estamos de suerte!

Por otro lado, un exceso de vida sedentaria conlleva un deficiente rendimiento intelectual que se empeora en los fumadores, los que llevan una comida inadecuada y los que no practican deporte. Como hemos dicho, es muy importante una alimentación variada sin exceso de grasas, con presencia de verduras, frutas y demás componentes de la denominada dieta mediterránea, evitando excesos, pero la práctica regular de algún tipo de deporte o ejercicio físico, también se agradece. Y llevar una vida regular en la que no rebajes las horas de sueño: es fundamental dormir bien y suficientemente. No te engañes: son años de esfuerzo que pueden pasar factura. Debes aguantar en las mejores condiciones hasta llegar a la meta final.

Fuente: Universia.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario